Mir-knigi.online
Книги онлайн читать бесплатно!
  • Главная
  • Жанры
  • ТОП книг
  • ТОП авторов
  • Контакты

Cromosoma 6

Часть 13 из 99 Информация о книге

Jeff y Pete intercambiaron una mirada, luego el segundo respondió:

– El mío estaba hecho un asco -dijo Pete.

– No me refiero a los cuerpos en sí -explicó Laurie-.

Quiero saber si hubo algo raro en el procedimiento. ¿Visteis a algún desconocido en el depósito? ¿Notasteis algo fuera de lo normal?

Pete miró a Jeff una vez más y negó con la cabeza.

– No. Todo fue como de costumbre.

– ¿Recordais en qué compartimiento dejasteis el cuerpo? -preguntó Laurie.

Pete se rascó la cabeza.

– Pues, la verdad, no.

– ¿Estaba cerca del ciento once?

Pete volvió a negar con la cabeza.

– No. Estaba al otro lado. Creo que fue el cincuenta y cinco, pero no lo recuerdo con seguridad. Está escrito en el libro.

Laurie se volvió hacia Jeff.

– El cadáver que traje yo entró en el veintiocho -repuso Jeff-. Lo recuerdo porque coincide con mi edad.

– ¿Alguno de los dos vio el cuerpo de Franconi? -preguntó Laurie.

Los conductores volvieron a intercambiar una mirada.

– Sí -respondió Jeff.

– ¿A qué hora?

– Más o menos a esta misma hora -contestó Jeff.

– ¿Y en qué circunstancias? -preguntó ella-. Porque vosotros no soléis ver los cuerpos que no transportáis.

– Cuando Mike nos contó lo ocurrido, quisimos verlo por curiosidad. Pero no tocamos nada.

– Fue un segundo -añadió Pete-. Abrimos la puerta y echamos un vistazo rápido.

– ¿Mike estaba con vosotros? -inquirió Laurie.

– No- dijo Pete-. El sólo nos dio el número del compartimiento.

– ¿El doctor Washington ha hablado con vosotros sobre lo de anoche?

– Sí, y también el señor Harper -respondió Jeff.

– ¿Le contasteis al doctor Washington que habíais visto el cadáver?

– No -dijo Jeff.

– ¿Por qué no?

– Porque no lo preguntó. Sabemos que, en teoría, no tendríamos que haberlo visto. Pero con tanto jaleo, nos picó la curiosidad.

– Quizá deberíais comentarlo con el doctor Washington -sugirió Laurie-. Para que esté informado.

Laurie dio media vuelta y se dirigió hacia el ascensor. Jack la siguió.

– ¿Qué opinas? -preguntó ella.

– A medida que avanza la noche, se me hace más difícil pensar con claridad. Pero yo no daría ninguna importancia al hecho de que esos dos hayan mirado el cuerpo.

– Sin embargo, Mike no lo mencionó.

– Es cierto -admitió Jack-. Pero todos sabían que estaban desobedeciendo las normas. Es normal que en una situación así no sean completamente sinceros.

– Puede que sólo sea eso.

– ¿Y adónde vamos ahora? -preguntó Jack mientras subían al ascensor.

– Me he quedado sin ideas.

– Gracias a Dios -repuso él.

– ¿Crees que debería preguntarle a Mike por qué no nos dijo que los conductores habían visto a Franconi?

– Tal vez, pero me parece que estás haciendo una montaña de un grano de arena -dijo Jack-. Con franqueza, creo que lo hicieron movidos por una curiosidad inofensiva.

– Entonces larguémonos -propuso ella-. Yo también tengo sueño.


Перейти к странице:
Предыдущая страница
Следующая страница
Жанры
  • Военное дело
  • Деловая литература
  • Детективы и триллеры
  • Детские
  • Детские книги
  • Документальная литература
  • Дом и дача
  • Дом и Семья
  • Жанр не определен
  • Зарубежная литература
  • Знания и навыки
  • История
  • Компьютеры и Интернет
  • Легкое чтение
  • Любовные романы
  • Научно-образовательная
  • Образование
  • Поэзия и драматургия
  • Приключения
  • Проза
  • Прочее
  • Психология и мотивация
  • Публицистика и периодические издания
  • Религия и духовность
  • Родителям
  • Серьезное чтение
  • Спорт, здоровье и красота
  • Справочная литература
  • Старинная литература
  • Техника
  • Фантастика и фентези
  • Фольклор
  • Хобби и досуг
  • Юмор
Mir-knigi.online

Бесплатная онлайн библиотека для чтения книг без регистрации с телефона или компьютера. У нас собраны последние новинки, мировые бестселлеры книжного мира.

Контакты
  • [email protected]
Информация
  • Карта сайта
© mir-knigi.online, 2026. | Вход